Who's back?

Hola!

Coffe, Latte, Art, Froth, Red, Apple, Christmas

Lo primero disculparme con aquellos que acudían al blog periódicamente hará unos años pero por diversos motivos decidí dejar de renovar el dominio. No obstante, dada la cuarentena que estamos pasando en muchos países he decidido volver a abrirlo y por qué no, escribir si considero que puedo aportar algo dentro de la aleatoriedad del sitio.

Este post no va a ser técnico, ni si quiera una “curiosidad” que es como empezó todo. Este post va a ser íntegramente personal.

La idea original del blog era tener un sitio donde poder ir anotando cosas que me pareciesen interesantes y quisiera compartir con el mundo. Algo así como un bloc de notas público en el que redactar, con un tono alegre, cosas semi-aleatorias que me fueran pareciendo interesantes. Este proyecto lo empecé con 17 años mientras hacía un grado medio descubriendo el mundo de la informática en condiciones más allá de lo que hubiera podido ahondar por mi cuenta. Se me hacían los ojos chirivitas cada vez que veía una nueva tecnología o aprendía algo nuevo e iba con una ilusión increible por los conocimientos que adquiría mientras compaginaba informática y magia a partes iguales. Desde entonces he aprendido muchísimo, ahora voy a hacer 24 años y cuando miro a mis antiguos posts me dan un poco de vergüenza porque siento que no aportan nada que no se pueda encontrar fácilmente a golpe de clic con una búsqueda rápida. Ese fue quizá el principal motivo por el que fui dejando de escribir, me fui volviendo cada vez más técnico (ahora de verdad, ya no era un chaval que trasteaba con las cosas que iba aprendiendo sin rumbo) y cuanto más aprendía más sentía que más desconocía por lo que mi autocrítica también aumentó considerablemente.

Decidí por temática de artículos delegar posts técnicos sobre seguridad al blog de HoneySEC. Una asociación de ciberseguridad de la que formo parte y a la que le debo gran parte de mi aprendizaje de los últimos 4 años.

Esta sensación de desconocimiento constante se convirtió en un problema de ansiedad que hacía que necesitase irme a la cama cada día habiendo aprendido algo o avanzado en un proyecto. El día que no comprendía algo o me iba sin un avance tangible me sentía fatal. Según fui consiguiendo dinero (poco) fui adquiriendo libros, yendo a congresos, etc. Descubrir el mundo de las CONs fue una gran suerte pues me hizo ver que no era un chaval en mi casa mirando cosas, si no que había mucha gente como yo y a la par agravó considerablemente esa necesidad de aprendizaje constante. Ya no era “el mejor de la clase”, si no alguien más o menos mediocre dentro de un mundillo en que me estaba dando cuenta, tenía mas bien poca idea. Así que dejé de hacer magia definitivamente y con lo último que gané de actuaciones me compré una raspi, una ardu, libros y empecé a aprender como si no hubiera un mañana. Un poco como un pollo sin cabeza pero bueno, aprendía de lo que creía que me podía servir. Sentía que si quería ser “bueno” no podía invertir mi tiempo en actividades artísticas por más que me apasionasen pues ese era un tiempo que no tenía para mi crecimiento técnico. Así que dejé de hacer magia, de escribir y de realizar un montón de actividades con un componente medio/alto de vida social en pos de mejorar técnicamente. Convertí mi vida en todo lo que consideraba que me pudiera ser útil técnicamente. Tenía (y tengo) la ambición de el día de mañana poder emprender mis propios proyectos de los que vivir así que no dejaba de leer sobre hacking, desarrollo, sistemas, ops, startups y un largo etc.

Esto tuvo su punto final en el 2017 cuando colapsé.

El “ego”, imagen del tipo de cosas que esperaba de mi, autocrítica acumulada o como lo queráis llamar me hizo plantearme un proyecto de fin de grado (superior) enorme. Lo cierto es que estaba fantaseando con el proyecto desde que empecé el grado y en ese punto tenía que ser algo más grande a lo que hubiera hecho nunca. Iba a ser “mi proyecto”, era un hito en mi vida. Así que durante 2-3 meses estuve por los días haciendo prácticas en una empresa de madrid y por las noches trabajando en mi proyecto llegando a dormir entre 2 y 4 horas al día entre semana (sin contar los trayectos en tren donde iba dormido). Mi relación emocional con mi entonces pareja -que era una persona acostumbrada a pasar bastante tiempo con sus parejas- con quien yo hacía malabares para sacar horas que restaba de mi sueño, se vio muy resentida hasta el punto de explotar junto a mi cabeza que ya no podía más justo una semana y media antes de entregar el proyecto. Lo terminé como pude, lo entregué, presenté hecho trizas intentando no venirme abajo -pues todo estaba demasiado reciente y las horas de sueño hacían más que mella en mi- y lo archivé. Mi herramienta se llamaba “Diary” y era una plataforma de Tracking Web distribuida orientada al hacking que puede que algún día libere.

Destruido física, mental y emocionalmente, no tuve más ganas de continuar en ningún plano de mi vida. Ya no hacía magia, mi vida social se había visto muy resentida en los últimos años y hasta mi relación con mi entonces mejor amigo se había vuelto inexistente pues el, al igual que yo en ámbito técnico, pasó a prácticamente solo relacionarse con gente de su carrera. Realmente no tenía a nadie ni nada a lo que aferrarme.

Computer, Laptop, Tech
Descripción gráfica de mi vida social el año que desarrollé Diary

Llamé a un Honey con quién tampoco tenía mucha relación y le dije de ir al “provenzal” -un bar de Guadalajara- para tomar algo hecho trizas. Ese era el punto en el que sabía que y perdón por la expresión “estaba en la mierda”. Afortunadamente ya tenía cierta resiliencia emocional y tuve los mejores compis de curro -ahora muchos de ellos amigos- que pude haber tenido. Especialmente Guille quién se convirtió en algo así como un mentor sobre la vida para mi en un ámbito tanto laboral como personal. La verdad es que no tengo muy claro quién sería ahora mismo de haber caído en un ámbito laboral distinto. Ese año me apuntaría a un master de ciberseguridad que mi ex me había desaconsejado pues seguramente estaría igual de tiempos pero ahora… ¿para quién tenía que reservar qué?. Durante el máster tuve idas y venidas en mi ámbito personal que lo resintieron un poco pero aprendí muchísimo aunque no entregara todas las tareas a tiempo.

Desde entonces he hecho de todo y me ha pasado de todo: empecé a hacer un montón de deporte, me fui a la locura sin pensar nada con una mochila al norte de españa y estuve dos semanas de mochilero recorriendo lugares solo, durmiendo donde podía e improvisando sobre la marcha. Pasé a estar como responsable de software después de proponer, crear y automatizar mil cosas. Habiendo dejado ya la magia hacía como 4 años me convencieron para actuar en Faunia. Escribí un artículo en la OneHacker. Conseguí mi ansiado puesto de auditor. Estuve en un RED TEAM, hice ejercicios de ingeniería social colándome en sitios donde jamás pensé que podría haciéndome pasar por trabajadores. Hice muchas auditorías web, muchas, muchas, muchas. Salté de empresa y conseguí mi ansiado teletrabajo -aunque no todos los días-. Conocí a devs espectaculares y sí, os miro a vosotros Dani y Fer. Descubrí que incluso lo que sabía sobre el desarrollo era muy mejorable y aprendí, sin prisa con los proyectos y con una cadena de calidad increible un montón de cosas. ¡Hice ponencias! Algunas mejores y otras peores pero encontré mi sitio.

¡Me gané un hater! -Publicaron en mi antigua empresa por twitter una ponencia que iba a dar en la EASTMADHACK con Guille y días antes de que llegase el momento de esta, comentó un personaje que no tenía ningún tipo de trato con nosotros y es de sobra conocido por, entre otras cosas haber sacado su propia certificación de la que él era el único certificado, insultándonos a mi compañero y a mi llamándonos “zampabollos y phoskitos” #surrealista. La lástima es que la noche anterior dormí poco y mi ansia de querer demostrar cosas en ese momento hizo que no fuera de mis mejores charlas.-

Hice hasta puenting. Aprendí muchísimo y de nuevo estoy con ese ansia de querer conocer más y más del mundo en parte gracias a rodearme de personas (pocas pero maravillosas) que me encienden la llama aunque no sean de mi profesión. Empecé varios proyectos grandes. Entre ellos un videojuego para enseñar hacking con laboratorios reales en el que sigo haciendo commits despacito y con buena letra, sin agobios. Y aquí estoy, sobreviviendo a una pandemia, siendo consciente de que no tengo ni idea de la mitad de las cosas y queriendo aprender, sin agobiarme y teniendo vidilla dentro y fuera del mundo técnico (a veces hasta hago vida social y por principio, nunca rechazo una cerveza o un café).

Espero con esto, explicar el por qué de este parón en la existencia del blog.

¿Pero, por qué abrirlo ahora?

Quería ir publicando los avances del videojuego en algún sitio y pensé en hacerle una página en github pages o hacer un blog técnico personal pero… ¿no era esa la excusa perfecta para reabrir este sitio? No creo que vuelva a cerrarlo más y de nuevo pido disculpas a los que tuvieran alguna referencia enlazada en el mismo antes de que desaparciese.

A día de hoy estoy escribiendo un libro y no descarto el hacer un blog en inglés un día, pero, este lo voy a seguir manteniendo y agregando lo que crea que pueda encajar en el.

También me gustaría que fuese un blog comunitario por lo que si alguien quiere escribir dentro de este, es más que libre de contactarme.

¡Gracias por leer hasta aquí!
Un fuerte, fuerte abrazo
y de los grandes.