Gracias Windows 10 por destrozarme TODO



Hoy en clase inicié en Windows (dual boot) por una aplicación que nos pedían ejecutarla ahí, de repente me salta una actualización de Windows que "ha sido programada a una hora a la que no uso el ordenador".

Busco en Google como quitarla ya que estaba en plena clase y no era plan y cuando llego a la opción no me deja desmarcarla. Finalmente se reinicia y tarda una hora entre unas cosas y otras. Cuando vuelve a reiniciarse (primera ostia) me encuentro con que el grub apunta a una posición en la que no hay nada y no puede arrancar.

Digo vale, muy bien, se habrá cargado el grub (como ha pasado en otras ocasiones). Cuando llego a mi casa accedo con un live-cd de Ubuntu y me encuentro con que no puedo montar la partición por alguna razón. Digo, uy, que raro. Voy a abrir gparted a ver qué me cuenta de la situación de las particiones y descubro que... Por alguna razón Windows había arrasado con TODO TODO TODO lo que estaba en la partición de Debian.

Eso implica ya no todas las herramientas de trabajo que me tocará reinstalar y es lo de menos, sino todos los datos que tenía sin backup (que era únicamente la última semana de trabajo pero igualmente es un daño).


Me veo forzado a instalar Windows en un Dual Boot porque determinada clase me pide/obliga a que utilice este sistema operativo como anfitrión.

Sigo trabajando en Debian porque es donde me encuentro cómodo y aún así empleo una máquina virtual para cada tarea en la que tenga que instalar algo muy puntual en mi ordenador para mantener el sistema operativo lo más limpio posible.

Hoy, enciendo Windows después de X meses y me encuentro con esta preciosa sorpresa.  Así que sí, gracias, de verdad, señores de Microsoft muchísimas gracias por hacerme perder tanto datos, como tiempo que es para mi más valioso incluso. El tiempo invertido en crear esos datos y el tiempo invertido ahora en eliminar definitivamente todo rastro de Windows y que después de esto no quiero saber nada del sistema operativo al que este año le estaba dando la oportunidad al verme forzado a usar.

Cuando os limiteis a actualizar única y exclusivamente vuestros sistemas en lugar de tocar el resto del disco y destrozarlo todo os daré vuestra merecida chapa.

A ver si comenzamos a invertir más en desarrollo y menos en marketing.

En fin, mejor reír que llorar. Lección aprendida.



Nota añadida:
 
Para los curiosos lo sucedido fue que con la actualización Windows 10 detectó que el disco estaba en MBR y decidió cambiarlo él solito sin preguntar ni consultar a GPT, perdiendo con esto la estructura de particiones. ¿Se podrían haber recuperado los datos? Supongo que sí con el debido tiempo, quien sabe. Pero el tiempo es algo que no abunda

1. No se debe forzar al usuario a actualizar un sistema si no lo desea. 

2. Ante una modificación que pudiera ocasionar la pérdida de datos, se debería avisar adecuadamente y explicar en qué consistirá la modificación.


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Para el resto, ¿os ha pasado alguna vez algo parecido?

Un saludo y un fuerte abrazo!

2 comentarios:

  1. Una vez, pero no me borró nada sólo el grub... Desde ahí que no utilizo una partición con inicio dual... a lo más windows en una máquina virtual

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    1. Sí, a veces se come el Grub. En ese caso para arreglarlo puedes acceder desde un live y repararlo. No obstante yo igual que tú, desde mi último encontronazo (el de éste artículo) se acabaron los arranques duales.

      Gracias por tu tiempo en comentar y disculpa mi demora en responder.

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