Debian + Netbook + wifi = la madre que...

Situaciones interesantes




Hará unos día puse Debian en un viejo Netbook que cargaba a duras penas con Windows 7 en su versión starter. Al poco tiempo de ponerlo me encontré con la divertida situación de que el netbook no tenía tarjeta ethernet y los drivers para wireless con la tarjeta rtl.... no estaban instalados. Realtek tiene un driver genérico para la mayoría de sus tarjetas en GNU/Linux, lo que no supone mucho problema, solo tenía que hacer

apt-get install firmware-realtek

Y ya podría conectarme por wifi. Ya se ve el problema cual era... no podía conectarme por cable ergo no podía hacer apt-get...

Pensando en las soluciones posibles me encontré con un driver libre que podía compilar y peeero al compilarlo me encontré con la sorpresa de que el compilador tampoco estaba instalado... (bien... más interesante)

Dentro de mi mente retorcida se me ocurrió la idea de crear una instalación de debian que directamente ya instalase los drivers para estas tarjetas. Pero eso me iba a llevar mucho tiempo a dia de hoy (por eso de que aún estoy aprendiendo a hacer eso) 

Así que me puse a pensar en soluciones más sencillas, alternativas y efectivamente. Vaya por dios la cosa más obvia se me había pasado. La solución es tan simple como ir a la página oficial de debian, buscar el paquete, descargarlo: https://packages.debian.org/wheezy/all/firmware-realtek/download  y meterlo en un pendrive. Después lo único que había que hacer era montar el pendrive en el netbook y 

dpkg -i nombredeldriver.deb

Ya con esto funcionaba. Imaginé que había que reiniciar un servicio para hacer que funcionase pero para no complicarme la vida reinicié el equipo directamente y funcionó a la perfección.

Si te ha pasado una situación similar y quieres seguir mis pasos recuerda que cada fabricante tiene drivers distintos y hay que instalar los adecuados al fabricante. Para ver el modelo de tu tarjeta wireless: lspci | grep Network

Dicho esto, buenísimas noches y como siempre: Un fuerte abrazo!

Debian me salvó la vida




Gracias al cielo que GNU/Linux tiene las utilidades y la flexibilidad para hacer estas cosas





Hará unas semanas me llevé el susto de mi vida. Estaba tratando de hacer una distro personalizada y cómo no salió como esperaba fui a borrar el directorio donde la había montado. En cambio tenía tantísimo sueño y estaba tan cansado de trabajar que en lugar de escribir rm -r /mnt/directorio/* escribí rm -r * /mnt/directorio

Aparentemente no había sucedido nada y de hecho no me percaté del fallo hasta que minutos después quise buscar algo en mi carpeta persona... Había borrado TODOS mis archivos. Incluido un libro que llevaba meses escribiendo y estaba a punto de terminar.


Desesperado y con mucha calma aún así puse el ordenador a trabajar toda la noche y le dije que me recuperara todos los archivos de todo el disco. Ya que yo nunca había usado un software de recuperación de archivos en debian no quise tocar mucho no fuera a ser que sobre-escribiese mi libro.

El resultado fue millones de carpetas con nombres aleatorios y dentro de ellas millones de archivos con nombres aleatorios. Lo único que conservaban eran las extensiones que imagino que el programa que usé analizando los archivos se las iba poniendo. Parecía sencillo, es decir. Realicé una búsqueda de todos los documentos .odt y solo habían 300. Con abrirlos uno a uno podría encontrar mi libro. Así que hice un pequeño script para automatizar la tarea y ya solo le tenía que dar a la X para cerrar el documento que no me interesase. Pero no fue tan sencillo, ya que por desgracia no había recuperado el documento odt después de mirar todos.

Así que me puse a investigar mi segunda opción que eran los pdf. De estos habían recuperados más de 10.000 documentos. Por lo que la opción de verlos a mano era aparte de demasiado tedioso, inviable. Afortunadamente debian trae una utilidad que se llama pdftotext que pasa a texto el formato de los pdfs con ocr. Así que realicé un pequeño script que iba pasando a texto cada uno de los pdfs y en la salida buscaba una frase que estaba casi al final del libro.

Tres minutos después tenía mi libro y era feliz.

La verdad ha sido una aventura que aunque me haya dejado buen sabor de boca, ¡no repetiría! jajajaj
Copias de seguridad redundantes a partir de ahora.


PD. La utilidad que usé para recuperar los archivos se llama photorec y es parte del paquete testdisk (por si a alguien le sirve de ayuda en un futuro, que nunca se sabe)

Un fuerte abrazo! Y cuando publique el libro ya os avisaré!