Instalar GNU/Linux sin perder Windows


Cosas básicas para gente nueva.
Todos tenemos derecho a aprender.
Feliz año nuevo 2015!

El propósito de aprender necesita la osadía de aventurarse a probar cosas nuevas.


Para empezar con GNU/Linux se me hace evidente la idea de tener que trabajar con él. ¿No? Si no montamos en bici nunca aprenderemos a conducirla. 

La recomendación es instalar una distribución a libre elección en nuestra máquina real en estos casos. Pero normalmente no queremos perder nuestro sistema operativo windows. Aunque parezca increíble por otro lado, pero al comprar la máquina si no la hemos hecho a piezas, normalmente nos viene con Windows preinstalado y esto le infla el precio. Así que si ya hemos pagado por un software y no queremos perderlo por si alguna vez nos sirve para algo. 

Ejemplo: la gente que juega a juegos usa Windows porque no todos los juegos de Windows están para distros de GNU/Linux. 
Podrían correr sus juegos en una máquina virtual pero el rendimiento se vería disminuido considerablemente. La otra opción es lo que vamos a explicar a continuación y es tener dos sistemas operativos a la vez en nuestra máquina.

Esto consiste en crear una partición en nuestro disco duro para nuestro nuevo sistema operativo. De esta manera a la hora de iniciar nos preguntará con que sistema operativo queremos iniciar arrancar el equipo. También tendremos que instalar un nuevo gestor de arranque, pero eso lo hará nuestra distro automáticamente en la mayoría de los casos.

Lo primero que tendremos que hacer será decidir cuanto espacio de disco duro queremos dedicarle a cada sistema operativo. En mi caso yo tengo 1TB (un terabyte = 1024 Gigas). Yo he decidido dedicarle aproximadamente la mitad a Windows y la otra mitad a Fedora. Que es la distro GNU/Linux que yo he elegido.

Para empezar como usuario recomiendo Ubuntu, pero si quieres empezar a aprender de verdad recomiendo Fedora, CentOS, OpenSuse, Debian, o cualquier otra distro.
La que mejor se adapte a vuestra filosofía.

En Ubuntu por ejemplo no tenemos que preocuparnos a la hora de crear particiones, es muy para newbies y nos da la opción directamente de que él lo haga todo. Detecte Windows cree las particiones, etc, etc...


Pero en este tutorial vamos a aprender como hacer las cosas bien, o mejor dicho, sin un asistente que nos haga todo.

Primero iremos al gestor de particiones de Windows. Podemos encontrarlo en la barra de inicio escribiendo particiones.


Las imágenes que salen de fondo no son de mi autoría y pertenecen a su respectivo autor.


Nos encontraremos con 2 particiones fundamentales, una sería una partición reservada para el sistema de la que tal vez hablemos algún día y la otra, sería la partición designada a nuestros datos. A todo el disco C de Windows.


Lo que haremos será tan sencillo como reducir el volumen de la segunda partición y crear otra para nuestro nuevo sistema operativo.


Para ello haremos clic derecho y seleccionaremos reducir volumen.

(Esta misma acción la podríamos hacer desde la propia imagen de instalación del nuevo sistema operativo. Pero he decidido explicarlo de esta manera.)



El asistente de Windows consultará hasta que parte podemos liberar. Esto es hasta que parte no hay nada escrito para no perder datos.

Después nos dirá el máximo espacio que podemos reducir. Es recomendable usar el desfragmentador de disco antes de realizar esta operación ya que así conseguiremos más espacio para poder reducir, excepto, en discos SSD donde la práctica de desfragmentar está prohibida.

El uso del desfragmentador de discos lo dejaremos para otro tutorial ya que no es imprescindible para realizar esto.



Seleccionamos el tamaño que deseamos reducir, por defecto se nos marca el máximo que nos deja reducir. Este será el espacio que dedicaremos a la nueva partición para el sistema operativo.


Y a continuación hacemos clic en reducir. El asistente reducirá el espacio de la partición y podremos ver un nuevo rectángulo negro que marca el espacio sin asignar.


Recomendación: No hagáis las particiones del mismo tamaño,ya que después si no habéis manejado nunca un sistema GNU/Linux no sabréis cual es cada una. 

Fijaros en el tamaño de el nuevo volumen y anotarlo en una hoja de papel o cualquier otro dispositivo. Pero no en el bloc de notas del mismo ordenador jajajaj, enserio, ahí no.


Ahora vamos a la página web de la distribución que queremos probar y la grabamos en un usb con yumi por ejemplo.


Seleccionamos nuestras preferencias, si no hemos formateado la unidad activamos la casilla y seleccionamos nuestra distribución y o bien la descargamos si no la hemos descargado, o la seleccionamos donde la hayamos descargado.




Nos mostrará una advertencia con los cambios que vamos a realizar. Este proceso es un poco delicado dado que si nos equivocamos de unidad podríamos eliminar datos fundamentales. Así que tenemos que asegurarnos de que hemos elegido la unidad del pendrive que hallamos introducido.


Demorará un tiempo y finalmente nos preguntará que si deseamos cargar más sistemas operativos, rechazamos la oferta y hacemos clic en finalizar.

Reiniciamos el equipo y entramos en el menú de arranque con escape, o f12, o f9, dependiendo el modelo de nuestra máquina.

Seleccionamos el pendrive que tenemos insertado y el menú de instalación comenzará.


Para la ocasión yo he decidido utilizar como sistema operativo Fedora, pero con cualquier otro sistema operativo los pasos son muy similares.


Clicamos en Instalar en el disco duro y comenzará el asistente de instalación.


Después llegado al momento de selección de idioma seleccionamos nuestro idioma y por consiguiente nuestra distribución del teclado. En mi caso sería Español, España.


Posteriormente en seleccionaremos el Destino de la instalación y aquí es donde ponemos en juego lo que realizamos previamente desde Windows.



 Seleccionamos la partición que dejamos libre para instalar nuestro segundo sistema operativo y en el punto de montaje seleccionamos "/".

Podemos redimensionar las particiones y crear particiones para otros puntos de montaje como "/home" si tenemos unos conocimientos más avanzados. Pero he querido realizar un tutorial muy básico para gente que sin apenas conocimientos pueda iniciarse en este maravilloso mundo.


Finalmente cuando ya hallamos seleccionado los puntos de montaje, clicamos en listo arriba a la izquierda. O en lo que se corresponda a ello en vuestra instalación.


Nos dará un resumen de los cambios que debemos leer cuidadosamente antes de realizar cualquier cambio. Dado que si le hemos dicho que use un lugar que no deberíamos podríamos arriesgarnos a la pérdida de datos.
 

Si no hemos marcado ningún espacio para la memoria swap deberemos marcarlo. Esto no es 100% obligatorio y por eso no lo he puesto antes seguido. Pero sí es muy recomendable, especialmente si tenemos poca RAM. En otra entrada daré más detalles sobre este tipo especial de memoria.


Realizamos los mismos pasos de antes pero en esta ocasión con la memoria swap si la deseamos.




Finalmente después de realizar los cambios pertinentes si lo deseamos y añadir un espacio para la memoria swap procedemos a crear una cuenta de administrador y una cuenta de usuario.


Aunque yo recomiendo hacerlo así, podemos crear únicamente una cuenta de usuario con permisos administrativos. 


La cuenta de administrador o de root siempre está presente y podemos elegir su contraseña. De no hacerlo la cuenta de usuario tendrá permisos para con ciertas utilidades realizar tareas administrativas.




Después crearemos una cuenta para nuestro usuario indicando nuestro nombre, el nombre de usuario y nuestra contraseña.


Después únicamente nos quedará esperar a que termine de instalarse. Al finalizar saldremos y al reiniciar el equipo nos encontraremos con el grub. El gub es un gestor de arranque que nos permitirá seleccionar con qué sistema operativo deseamos arrancar el sistema.



Cualquier duda la podéis plantear en un comentario y estaré encantado de resolver cualquier problema que os surja en cuanto tenga tiempo para ello.

Un fuerte abrazo!

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